Que el alumno adquiera una gran gama de conocimientos teóricos y aplicados en torno a los sistemas jurídicos preponderantes en Occidente. Los futuros especialistas deberán acreditar que han concluido sus estudios de licenciatura en Interpretación, Traducción, Idiomas, Derecho o áreas afines y que su nivel de lengua inglesa equivale a B2 del marco común europeo de referencia para las lenguas.